Japón en otoño se pinta de tonos anaranjados, amarillos y rojos; transformando jardines, templos y montañas enteras en todo un espectáculo visual. Los días calurosos del verano japonés quedan atrás, dando paso a temperaturas más amables que invitan a caminar y descubrir.
Pero el otoño en Japón se anuncia antes incluso de que los árboles cambien de color. Las máquinas expendedoras encienden la etiqueta roja de las bebidas calientes, los supermercados se llenan de castañas y boniatos, y en los konbini vuelve a humear la olla del oden junto a la caja.
A eso se suma un calendario sin ninguna semana de vacaciones nacionales del tamaño de la Golden Week, así que el país se disfruta con menos prisa que en primavera. Por eso, para muchos viajeros, esta es la mejor época para viajar a Japón.
En esta guía te contamos cuándo empieza el otoño japonés, qué tiempo hace cada mes, qué se celebra, qué se come y dónde estará el momiji.
Por qué viajar a Japón en otoño

Hay unas semanas, entre octubre y noviembre, en las que en Japón todo encaja. El bochorno del verano ya se ha marchado, el frío todavía no aprieta y el país se enciende de rojos y dorados justo cuando más apetece pasar el día entero en la calle. Es, además, temporada de cosecha, de modo que la estación se nota también en las cartas de los restaurantes y en el calendario de festivales.
Lo mejor de viajar en esta época:
- El momiji: es la época del cambio de color de las hojas. Los arces aguantan dos o tres semanas en cada ciudad y el fenómeno recorre el archipiélago durante dos meses y medio, mucho más margen para acertar que la semana escasa que dura el sakura en primavera.
- Temperaturas agradables: máximas medias de entre 16 °C y 24 °C en el centro del país, sin la humedad del verano y con noches frescas.
- Cielos despejados: es la época del año con el aire más limpio, lo que mejora las vistas del monte Fuji desde Tokio, Hakone o el lago Kawaguchi.
- Templos iluminados de noche: muchos amplían su horario y encienden sus jardines entre finales de octubre y mediados de diciembre, algo que solo ocurre unas pocas semanas al año.
- Alimentos de temporada: productos que solo están estos meses, del sanma a las castañas, el boniato asado o el sake de otoño.
- Grandes festivales: el Nagasaki Kunchi, el festival de otoño de Takayama y el Jidai Matsuri de Kioto se concentran casi todos en octubre.
Los meses de otoño en Japón
Para la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el otoño ocupa septiembre, octubre y noviembre. El calendario astronómico lo retrasa hasta el equinoccio de otoño, el 22 o 23 de septiembre, que es día festivo nacional (Shūbun no Hi). Y para quien viaja, el otoño reconocible va de octubre hasta mediados de diciembre, cuando el color otoñal de las hojas se desvanece.
Cada uno de estos meses tiene su propio calendario de festivos, festivales y productos de temporada. Conocerlo te ayudará tanto a elegir fechas como a llegar sabiendo qué te vas a encontrar.
Japón en septiembre: el florecimiento del higanbana y la luna llena de otoño

En septiembre el otoño está más en el calendario que en la calle. Tokio registra máximas medias de 27,5 °C, una humedad del 75 % y 224,9 mm de lluvia, una de las dos cifras más altas del año junto con octubre. Es además el mes con más actividad de tifones, así que lo más recomendable es viajar con un itinerario flexible y margen para mover algún día.
Aun con calor, el país ya ha cambiado de estación en su calendario. Estas son las citas que marcan el mes:
- Los lirios araña. Alrededor del equinoccio florece el higanbana (lirio araña rojo), que tiñe de rojo las lindes de los arrozales y los caminos de los templos. El campo más famoso es Kinchakuda, en Hidaka (Saitama), a las afueras de Tokio, con unos cinco millones de flores.
- El tsukimi. La noche del jūgoya, la luna llena que la tradición considera la más bonita del año, se celebra el tsukimi (contemplación de la luna) con dulces de arroz y espigas de susuki. En 2026 cayó el 25 de septiembre.
- Dos festivos y, algunos años, la Silver Week. El Día del Respeto a los Mayores (tercer lunes del mes) y el equinoccio de otoño son festivos nacionales. Cuando el calendario los junta, forman la Silver Week y el turismo nacional aumenta considerablemente. En 2026, fue del 19 al 23 de septiembre, algo que no ocurría desde 2015 y que no se repetirá hasta 2032.
- Sumo en Tokio. El Aki Basho, uno de los seis grandes torneos del año, se celebra durante quince días en el Ryōgoku Kokugikan.
- Kishiwada Danjiri Matsuri. En Kishiwada (Osaka), los vecinos del barrio arrastran a la carrera carrozas de madera de varias toneladas y las hacen girar en las esquinas sin frenar. Se celebra el fin de semana anterior al Día del Respeto a los Mayores.
- Cierra el Fuji y abre la despensa de otoño. La temporada de ascenso al monte Fuji termina el 10 de septiembre. Al mismo tiempo llegan a los mercados el sanma (paparda del Pacífico), el shinmai (arroz de la nueva cosecha) y el sake hiyaoroshi.
Y si viajas buscando color otoñal, en septiembre solo lo encontrarás en las cumbres de Daisetsuzan, en Hokkaido, a partir de mediados de mes. Si tus fechas caen en la primera quincena, te recomendamos leer la guía del verano en Japón, porque el calor sigue hasta bien entrado el mes.
Japón en octubre: los primeros colores y el olor del otoño

Imagen: Parque nacional de Daisetsuzan, en Hokkaido.
Octubre es el mes más cómodo del año para caminar y el que concentra más festivales grandes del otoño. Las máximas medias se quedan en 22 °C en Tokio y 23,7 °C en Osaka, la humedad cae del 75 % al 71 % y el riesgo de tifón se va apagando conforme avanzan las semanas.
Octubre tiene, eso sí, su letra pequeña. Como te adelantábamos, octubre es un mes lluvioso. Con 234,8 mm de media histórica según la JMA, se coloca al nivel de septiembre y por encima de la temporada de lluvias de junio. No hablamos de días enteros de agua, sino de chubascos de unos minutos, pero es mejor tenerlos previstos en el plan B.
Esto es lo que trae el mes:
- El cambio de armario. El 1 de octubre es el día tradicional del koromogae (cambio de ropa de temporada). Los colegios pasan al uniforme de invierno y, de un día para otro, las calles se llenan de estudiantes con chaqueta.
- El olor del kinmokusei. A principios de mes florece el kinmokusei (osmanto), un arbusto de flores naranjas diminutas cuyo perfume dulce se nota en parques y calles durante unos días. Para muchos japoneses es el olor del otoño.
- Los grandes festivales. El Nagasaki Kunchi (7-9 de octubre), el festival de otoño de Takayama (9-10 de octubre) y, en Kioto, el Jidai Matsuri y el Kurama no Hi Matsuri (22 de octubre). Te los contamos más abajo.
- El Día del Deporte. Es festivo el segundo lunes de octubre y forma un puente de tres días con más viajeros japoneses en trenes y hoteles.
- La primera nieve del Fuji. Según el observatorio de Kofu (JMA), la cima estrena nieve el 2 de octubre de media, aunque en los últimos años se ha ido retrasando.
- Castañas y setas. Es la temporada alta de las kuri (castañas) y de la matsutake, la seta más apreciada de Japón.
- Halloween. Tiendas, escaparates y parques temáticos se decoran durante todo el mes.
En octubre, el momiji solo está en su punto en el norte y en la montaña. Daisetsuzan, Tohoku, Nikko y los Alpes japoneses se tiñen este mes, mientras Tokio y Kioto siguen verdes esperando su turno.
Japón en noviembre: el mes del momiji, los crisantemos y las primeras luces de invierno

Imagen: Arroyo que atraviesa el valle Sengyokukan dentro de los terrenos del templo Tōfuku-ji, en Kioto.
Noviembre es el mes que casi todo el mundo busca. Las máximas medias bajan a 16,7 °C en Tokio y 17,8 °C en Osaka, el cielo se despeja y el color llega por fin a las ciudades. Kioto, Nara, Tokio y Miyajima alcanzan su mejor momento a finales de mes y los primeros días de diciembre.
Más allá de las hojas, noviembre tiene uno de los calendarios más completos del año:
- Dos festivos nacionales. El Día de la Cultura (3 de noviembre) y el Día de Agradecimiento al Trabajo (23 de noviembre).
- Exposiciones de crisantemos. Templos, santuarios y jardines exhiben kiku (crisantemos) cultivados durante meses. Una de las más conocidas es la de Shinjuku Gyoen, en Tokio, del 1 al 15 de noviembre.
- El shichi-go-san. El 15 de noviembre, las familias llevan a los santuarios a los niños de tres, cinco y siete años vestidos de kimono para pedir por su salud. La mayoría de visitas se concentran en los fines de semana cercanos.
- El tori no ichi. Son los mercadillos de los “días del gallo”, en los que se venden kumade, rastrillos decorados para “recoger” la buena suerte del año siguiente. En 2026 caen el 7 y el 19 de noviembre, y el más concurrido es el del santuario Ōtori, en Asakusa.
- Sumo en Fukuoka. El Kyūshū Basho, el último de los seis torneos del año, se celebra del 8 al 22 de noviembre de 2026.
- Temporada del cangrejo. El 6 de noviembre se abre la pesca del zuwaigani (cangrejo de las nieves) en la costa del mar de Japón, y los restaurantes de Hokuriku, Kioto norte y Tottori lo celebran con menús de temporada.
- Las primeras luces de invierno. A partir de mediados de mes, las grandes ciudades encienden sus iluminaciones navideñas, que durante unas semanas conviven con los arces rojos.
Todo esto tiene una consecuencia práctica. Y es que noviembre es el mes de mayor ocupación hotelera del otoño japonés, sobre todo en Kioto.
Pero si prefieres que la logística la resuelva otro, la salida de finales de noviembre de nuestro viaje Japón Esencial está pensada justo para esta fecha, con los colores de otoño y el arranque de las iluminaciones de Navidad en Tokio.
Cómo es el clima en Japón en otoño

Imagen: Castillo de Osaka en otoño.
De septiembre a noviembre caen la temperatura y la humedad, hay más horas de sol y el aire se vuelve mucho más limpio. En Tokio, sin ir más lejos, la humedad media pasa del 75 % al 64 % en esos tres meses, y eso es justo lo que hace que se camine más a gusto.
Ahora bien, no existe un único otoño. Japón abarca más de 3.000 kilómetros de norte a sur, así que en un mismo día de noviembre puedes tener escarcha en Hokkaido y gente bañándose en Okinawa.
Temperaturas por regiones
Estos son los valores normales del periodo 1991-2020 de la Agencia Meteorológica de Japón. En la siguiente tabla te indicamos la máxima y mínima media, para que puedas hacerte una idea:
| Ciudad | Septiembre | Octubre | Noviembre |
| Sapporo (Hokkaido) | 22,8 / 14,8 °C | 16,4 / 8,0 °C | 8,7 / 1,6 °C |
| Tokio | 27,5 / 20,3 °C | 22,0 / 14,8 °C | 16,7 / 8,8 °C |
| Osaka (referencia para Kioto y Nara) | 29,5 / 21,9 °C | 23,7 / 16,0 °C | 17,8 / 10,2 °C |
| Hiroshima | 29,1 / 21,1 °C | 23,7 / 14,9 °C | 17,7 / 8,9 °C |
| Naha (Okinawa) | 30,6 / 25,8 °C | 28,1 / 23,5 °C | 25,0 / 20,4 °C |
Como puedes comprobar, en noviembre, Sapporo amanece rozando los 0 °C mientras en Naha se podría cenar en la calle en manga corta.
Lluvia y tifones

La temporada de tifones se despide justo en otoño, y lo hace poco a poco. Septiembre concentra los episodios más fuertes y en noviembre ya deja de ser un factor a tener en cuenta en las islas principales.
Si te toca uno, lo habitual es perder medio día de itinerario. Los avisos llegan con antelación, los trenes se paran y las aerolíneas cancelan con horas de margen. Tienes los niveles de alerta y el protocolo completo en nuestro artículo sobre los tifones en Japón.
Hay otra lluvia menos comentada y más probable: la del frente otoñal, el akisame, que es la que deja los chubascos de septiembre y octubre. Un paraguas plegable en la mochila resuelve casi todos los casos.
Horas de luz: a qué hora amanece y anochece
En Tokio, a finales de noviembre, el sol se pone antes de las 16:30. A principios de octubre todavía aguanta hasta las 17:25, pero a partir de ahí la tarde se acorta deprisa. El amanecer pasa de las 5:35 a las 6:30 y el atardecer se adelanta casi una hora.
El motivo es que Japón no cambia la hora en todo el año. El país mantiene su horario oficial en verano y en invierno, de modo que la luz se concentra en la primera mitad del día.
Para organizar el día, esto significa tres cosas:
- Muchos templos y jardines cierran a media tarde, a menudo entre las 16:00 y las 17:00.
- El jet lag juega a tu favor las primeras mañanas, que es justo cuando los templos famosos están vacíos.
- Las iluminaciones nocturnas empiezan temprano, sobre las 17:30, así que todavía te queda tarde por delante al salir.
El momiji y los otros colores del otoño




Momiji es el nombre del arce japonés y, por extensión, del momento en que sus hojas se vuelven rojas. Al fenómeno completo, que incluye los amarillos y ocres de otras especies, se le llama kōyō. Y a la costumbre de salir a contemplarlo, momiji-gari, literalmente “caza de hojas rojas”, una tradición documentada desde el periodo Heian.
Cada año, la Japan Meteorological Corporation publica desde principios de septiembre una previsión con las fechas estimadas de máximo esplendor y la va actualizando cada pocas semanas. Nosotros la seguimos y la actualizamos en la guía del momiji en Japón, donde además tienes las fechas medias por ciudades y nuestros diez lugares favoritos.
Ahora bien, reducir el otoño japonés a los arces deja fuera media estación. Hay una segunda lista de colores que se disfruta por igual:
- Los ginkgos (ichō) amarillean antes que los arces y forman túneles dorados en avenidas y parques de las ciudades.
- Los crisantemos (kiku) llenan templos, santuarios y parques durante noviembre, con ejemplares cultivados durante todo el año.
- Los campos de cosmos florecen entre septiembre y octubre en las afueras de Tokio y Osaka.
- Las espigas plateadas de susuki, que se usan como ofrenda en el tsukimi, doran laderas enteras como las de Sengokuhara, en Hakone.
Cómo vestir en Japón en otoño

Aquí la clave son las capas. En una misma jornada puedes pasar de 25 °C al sol del mediodía a 12 °C esperando el último tren. Además, dentro de los vagones y los centros comerciales la calefacción aprieta desde noviembre. Lo que funciona es poder quitarte y ponerte prendas con facilidad.
- Septiembre: ropa de verano y una camisa fina de manga larga para las noches.
- Octubre: manga corta o fina de día y chaqueta ligera o sudadera para la tarde.
- Noviembre: chaqueta de verdad, jersey y bufanda si vas a estar de noche en Kioto o en zonas de montaña.
- Hokkaido y los Alpes: abrigo y guantes desde finales de octubre.
- Okinawa: verano hasta bien entrado noviembre.
Añade un paraguas plegable, calzado cómodo que aguante 20.000 pasos y calcetines en condiciones, porque te descalzarás en templos y restaurantes varias veces al día. Y si tienes frío, algo muy japonés son los kairo que venden en los konbini, parches de calor desechables que caben en un bolsillo, cuestan poco más de 100 yenes y te salvan.
Qué hacer en Japón en otoño
Más allá de mirar hojas, la estación abre una agenda que no existe el resto del año.
Iluminaciones nocturnas en templos y jardines


Imagen izquierda: “Autumn at Eikandō 永観堂の秋” por Eddy Chang, CC BY-NC-ND 2.0 / Imagen derecha: “Kiyomizu-dera” por jpellgen (@1105_jp), CC BY-NC-ND 2.0
Entre finales de octubre y mediados de diciembre, buena parte de los templos de Kioto amplían su horario y encienden sus jardines. Allí lo llaman raito appu (iluminación nocturna) y cambia por completo la visita.
Algunas recomendaciones para vivir estas iluminaciones:
- Templo Eikandō: cerca de 3.000 arces reflejados en su estanque, el clásico entre los clásicos del otoño de Kioto.
- Templo Kōdai-ji: aquí, además de los arces reflejados en el estanque, proyectan luces de colores sobre el jardín de grava. Es el más llamativo de los tres.
- Templo Kiyomizu-dera: abre unas pocas noches a finales de noviembre y lanza un haz de luz azul sobre el valle desde su terraza de madera.
Cada templo anuncia sus fechas, horarios y precios cada año, así que toca comprobarlos en su web antes de cerrar el plan.
Onsen con vistas a los colores del otoño

En cuanto llega el primer frío, apetece meterse en agua caliente. Y si el baño es un rotenburo ( baño termal al aire libre) rodeado de arces rojos, mejor todavía. Muchos ryokan aprovechan para cambiar el menú y cocinar con lo que acaba de entrar en temporada.
- Hakone: el más fácil desde Tokio, a hora y media en tren, y con el Fuji de fondo los días despejados.
- Kinosaki Onsen: un pueblo de aguas termales al norte de Kioto, donde se va de un baño público a otro paseando en yukata.
- Nyūtō Onsen (Akita): montaña, cabañas de madera y las primeras nieves del año.
Eso sí, los alojamientos con vistas al momiji se agotan con muchos meses de antelación. Si te hace ilusión dormir en uno, resérvalo en cuanto tengas las fechas claras.
Senderismo de otoño: del monte Takao a Kamikochi

Imagen: Monte Takao, ubicado en la ciudad de Hachiōji, en Tokio
En otoño se camina mejor que en ninguna otra época del año. No hace calor, el aire está seco y el monte se llena de color, así que no hace falta ser montañero para disfrutar de un día de campo.
Tres opciones fáciles para disfrutar del senderismo y los paisajes otoñales:
- Monte Takao (Tokio): a menos de una hora de Shinjuku y con funicular, así que la subida está al alcance de cualquiera. Desde arriba, los días claros, se ve el Fuji. Su mejor color llega entre a de noviembre, dependiendo de las predicciones, semanas antes que el centro de Tokio.
- Kamikōchi (Alpes japoneses): alerces dorados junto al río Azusa y las cumbres del Hotaka ya con nieve, entre finales de octubre y principios de noviembre. Apunta bien las fechas, porque el valle cierra a mediados de noviembre y no vuelve a abrir hasta la primavera.
- Irohazaka (Nikko): la carretera de curvas que sube al lago Chūzenji y a la cascada Kegon, en su mejor momento entre mediados de octubre y principios de noviembre. Ve entre semana, que los sábados y domingos se llena de coches.
Festivales y tradiciones del otoño
Casi todas las celebraciones de esta época nacen de lo mismo, que es dar las gracias por la cosecha.
Tsukimi, la contemplación de la luna
El tsukimi consiste en salir a mirar la luna de otoño y agradecer lo recogido. La noche principal se llama jūgoya, la decimoquinta del octavo mes del antiguo calendario lunisolar, y por eso cambia cada año de fecha.
La escena clásica son unas bolitas de arroz apiladas (tsukimi dango), espigas de susuki y castañas junto a una ventana abierta. Durante estas semanas, las cadenas de comida rápida y los konbini sacan sus productos “tsukimi”, siempre con un huevo haciendo de luna llena.
Los grandes matsuri de octubre: Nagasaki, Takayama y Kioto

Imagen: Jidai Matsuri, en Kioto.
Octubre concentra algunos de los festivales más espectaculares del país:
- Nagasaki Kunchi (7-9 de octubre, Nagasaki): Más de 400 años de historia en el santuario Suwa, con danzas del dragón heredadas del intercambio con China.
- Festival de Otoño de Takayama (9-10 de octubre, Gifu): Once carrozas yatai talladas y un desfile nocturno de farolillos por el casco antiguo. Está considerado uno de los tres más bellos de Japón.
- Jidai Matsuri (22 de octubre, Kioto): Unas 2.000 personas desfilan vestidas según cada época histórica desde el Palacio Imperial hasta el santuario Heian.
- Kurama no Hi Matsuri (22 de octubre, Kioto): Esa misma noche, en un pueblo de montaña al norte de la ciudad, antorchas de pino de hasta tres metros recorren las calles.
Shichi-go-san y Tori no Ichi en noviembre

El shichi-go-san se celebra el 15 de noviembre y deja una de las estampas más bonitas del mes: familias llevando a los niños de tres, cinco y siete años a un santuario, vestidos de kimono, para pedir por su salud. Como no es festivo, la mayoría de las visitas se concentran los fines de semana cercanos.
El tori no ichi son los mercadillos que se montan en los «días del gallo» de noviembre, que se repiten cada doce días. Se venden kumade, unos rastrillos decorados para recoger la fortuna del año que viene. Según la costumbre hay que comprar uno un poco más grande cada año. El más multitudinario es el del santuario Ōtori, en Asakusa, que se llena hasta pasada la medianoche.
Qué comer y beber en Japón en otoño
Hay una expresión japonesa que lo resume mejor que cualquier explicación: shokuyoku no aki, “el otoño del apetito”. Cambian las cartas, aparecen menús de temporada y los grandes almacenes se llenan de dulces de castaña.
Productos de temporada: castañas, sanma, caquis y matsutake

Imagen: Kuri manju, dulce relleno de castañas confitadas.
Si tuviéramos que elegir seis sabores para explicar el otoño japonés, serían estos:
- Paparda del Pacífico (sanma): asada entera con sal y servida con rábano rallado. El pescado de la estación desde el periodo Edo.
- Castañas (kuri): cocinadas con arroz en el kuri gohan, en dulces tradicionales como el kuri manju, un pastelito relleno de castaña confitada, y en los primeros Mont Blanc del año.
- Matsutake: la seta más cara y aromática del país, protagonista del dobin mushi, un caldo que se sirve en tetera de barro.
- Boniato (satsumaimo): asado en la calle como yaki-imo, y metido en todo tipo de postres de temporada.
- Caqui (kaki): la fruta que tiñe de naranja los pueblos, colgada a secar en las fachadas de las casas.
- Arroz nuevo (shinmai): la primera cosecha del año, en las tiendas solo de septiembre a diciembre.
Bebidas de otoño: sake hiyaoroshi y bebidas calientes
El hiyaoroshi es el sake de la estación. Se elabora en invierno, madura durante el verano y sale al mercado entre septiembre y noviembre sin una segunda pasteurización, lo que le deja un sabor más redondo. Pídelo en una izakaya con sanma a la parrilla o con setas de temporada y entenderás por qué en Japón se espera cada año.
Y luego está el pequeño ritual que marca el cambio de estación a pie de calle. A partir de octubre, las máquinas expendedoras empiezan a ofrecer bebidas calientes bajo una etiqueta roja. Café con leche, té, incluso sopa de maíz. Para mucha gente, la primera lata que quema en la mano es el momento en que el otoño se vuelve oficial.
Dónde ir en Japón en otoño
El mejor sitio para ver el otoño en Japón depende del mes en que viajes. En octubre, el norte y la montaña. A finales de noviembre y principios de diciembre, las ciudades del centro y del oeste.
Tokio en otoño: color en pleno centro y excursión al monte Takao

Imagen: Jardín Nacional Shinjuku Gyoen, en Shinjuku.
Tokio es de los últimos sitios del país en teñirse de rojo. Su media está el 30 de noviembre, casi un mes después que la montaña, así que si viajas a finales de mes la capital está en su mejor momento.
- Meiji Jingu Gaien: 146 ginkgos a lo largo de 300 metros que forman un túnel dorado entre mediados y finales de noviembre. La zona lleva años en obras de remodelación, así que comprueba los accesos antes de ir.
- Jardines Rikugien y Koishikawa Kōrakuen: dos jardines de época Edo con los arces en su punto entre finales de noviembre y principios de diciembre.
- Shinjuku Gyoen: la opción cómoda si andas justo de tiempo, porque se ve todo sin salir del centro.
- Monte Takao: la excursión de un día que hace todo el mundo en Tokio, a menos de una hora de Shinjuku.
Kioto y Nara, el otoño de los templos

Imagen: Puente Togetsukyo en Arashiyama, Kioto
Kioto es lo que casi todo el mundo viene a ver en otoño y, por lo mismo, lo más lleno del país en noviembre. Su mejor momento llega tarde; la media de Kioto está el 5 de diciembre, y en 2026 se espera para el 11. Cuenta con la última semana de noviembre y la primera quincena de diciembre. A partir de las diez de la mañana los templos famosos dejan de ser un sitio tranquilo, así que el plan es madrugar y guardar la noche para ver alguna iluminación:
- Tōfuku-ji: su puente Tsūtenkyō cruza un valle con unos 2.000 arces y es la imagen más repetida del otoño japonés.
- Arashiyama: media jornada entre templos, arces y el bosque de bambú.
- Higashiyama de noche: el barrio donde se concentran las iluminaciones, y se recorre andando de un templo a otro.
- Nara: también recibe mucha gente, pero se reparte en un parque enorme y se pasea con bastante más calma que en Kioto. Cada otoño, además, el Museo Nacional expone los tesoros del Shōsōin, que solo salen a la luz una vez al año.
Miyajima y el valle de Momijidani

Imagen: Parque Momijidani
En Miyajima el otoño tiene una dirección exacta. Se llama parque Momijidani, es un valle de arces a los pies del monte Misen y está a diez minutos a pie del santuario de Itsukushima. Su mejor momento llega entre mediados y finales de noviembre.
Aquí toca probar el momiji manju, el bizcochito relleno con forma de hoja de arce que hacen a la vista en la calle principal. Y si aún te queda tarde, sube al Monte Misen en funicular; el mar Interior desde arriba, con las islas recortadas al atardecer, es de las mejores vistas del viaje.
Nikko, Hakone y los lagos del Fuji: el otoño de montaña

Imagen: Cascada Kegon, en Nikko.
Son tres escapadas de montaña que se hacen desde Tokio. Hay opción de contemplar el momiji tanto si viajas en octubre como en noviembre.
- Nikko: las curvas de Irohazaka, el lago Chūzenji y la cascada Kegon, entre mediados de octubre y principios de noviembre. Ve entre semana si puedes para evitar aglomeraciones.
- Hakone: arces, onsen y las laderas de Sengokuhara cubiertas de espigas plateadas, entre principios y mediados de noviembre.
- Lago Kawaguchi: su corredor de arces se ilumina de noche durante el festival del momiji, en noviembre, con el Fuji justo detrás. Y en otoño el aire está tan limpio que la montaña se deja ver casi a diario, cosa que en verano no pasa.
Hokkaido y Okinawa, los dos extremos del otoño

Hokkaido va por delante de todo el país. En el parque nacional Daisetsuzan los primeros colores asoman a mediados de septiembre y Sapporo llega a su punto a finales de octubre. Si viajas pronto, es el único sitio donde vas a encontrar otoño de verdad.
Okinawa hace justo lo contrario. En octubre el mar ronda los 28 °C y todavía se puede nadar, aunque muchos servicios de playa cierran en noviembre. Es, además, la mejor temporada de buceo del año, porque el agua gana visibilidad cuando baja el plancton.
Consejos para viajar a Japón durante el otoño
Cuatro cosas resueltas desde casa cambian bastante la experiencia de un viaje en esta época. Si quieres los consejos generales, los tienes todos en nuestra guía de consejos para viajar a Japón.
Reserva el alojamiento con antelación
Noviembre es el mes de mayor ocupación del otoño y Kioto es el cuello de botella de todo el país. En la segunda quincena, los hoteles céntricos y los ryokan con vistas se agotan con meses de margen y los precios suben en consecuencia. En cuanto tengas fechas, reserva.
Ten en cuenta los festivos de otoño
Se repite mucho que en otoño no hay puentes en Japón y no es exacto. Hay tres festivos nacionales en estos meses:
- Día del Deporte, el segundo lunes de octubre.
- Día de la Cultura, el 3 de noviembre.
- Día de Agradecimiento al Trabajo, el 23 de noviembre.
El tercero es el más delicado. El 23 de noviembre no coincide con el pico de Kioto, que llega más tarde, pero sí con el de ciudades como Sendai, Hiroshima o Kanazawa, y sobre todo con el arranque de la temporada alta: para entonces medio Japón ya está de viaje mirando arces.
Madruga para ver los templos con calma<
En temporada alta, la diferencia entre las ocho y las diez de la mañana es la diferencia entre un jardín en silencio y una cola de media hora. Como los días son cortos, lo mejor es dedicar las primeras horas a los lugares más famosos, aflojar a mediodía y guardar el final de la tarde para una iluminación nocturna.
Consulta el pronóstico del momiji antes de fijar fechas
Casi nadie reserva un viaje a Japón con un mes de antelación, así que cuando toca elegir fechas todavía no existe la previsión de ese año. Lo que sí existe son las fechas medias de cada ciudad, calculadas con los datos de temporadas anteriores, y son las que te deben guiar. Las tienes recogidas en nuestra guía del momiji.
La previsión del año en curso llega a principios de septiembre, cuando los vuelos ya suelen estar comprados; y, además, se corrige cada pocas semanas. Para entonces, puede servirte para ajustar el orden del itinerario.
Preguntas frecuentes sobre el otoño en Japón
Para la Agencia Meteorológica de Japón empieza el 1 de septiembre. El calendario astronómico espera al equinoccio del 22 o 23 de septiembre, festivo nacional. Para un viajero, el otoño reconocible, con temperaturas suaves y los primeros colores, arranca en octubre.
Sí, es de los mejores meses del año por temperatura y comodidad para caminar. Ten presente que septiembre y octubre son los meses más lluviosos del año en Tokio según las medias de la JMA, y el momiji todavía está en el norte y la montaña, no en Kioto ni en Tokio.
En Tokio, a principios de octubre amanece sobre las 5:35 y anochece hacia las 17:25. A finales de noviembre el sol sale en torno a las 6:30 y se pone antes de las 16:30. Japón no cambia la hora, así que los días se acortan antes que en España.
Las dos estaciones tienen buen clima y paisajes de postal. El otoño da más margen para acertar, porque el color dura semanas en cada ciudad y recorre el país durante meses. La primavera tiene el sakura, pero concentra la floración en pocos días y arrastra las aglomeraciones de la Golden Week.
Realmente, ninguna. Pero si buscas evitar aglomeraciones, los festivos nacionales y sus puentes, en especial el del Día de Agradecimiento al Trabajo (23 de noviembre), que puede coincidir con el máximo esplendor del momiji en muchas ciudades. También los fines de semana de noviembre en los templos más famosos y en los años en los que la Silver Week de septiembre forma puentes.
Referencias
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