Si alguna vez viajas a Japón, tarde o temprano acabarás en una izakaya, esa taberna japonesa donde todo gira en torno a la comida, la bebida y las buenas conversaciones. Son lugares pequeños y acogedores, perfectos para terminar el día después de pasear por templos y perderte por las calles.
Y es que podríamos decir que las izakayas japonesas son el equivalente nipón a cuando en España entras a un bar de tapas a pedirte una caña con unas croquetas. La diferencia es que aquí encontrarás yakitori, sashimi o karaage. Pero lo mejor de todo es que, además de degustar la comida tradicional, también vivirás un pedacito auténtico de la vida cotidiana japonesa, rodeado de locales que brindan y disfrutan sin prisas tras un día de trabajo.
Pero… ¿Qué es una izakaya?
Las izakayas son la versión japonesa de una taberna, donde lo importante es reunirse a comer, beber y compartir en un ambiente relajado. No son exactamente un bar ni un restaurante: podríamos decir que están en un punto intermedio, muy parecidos a un bar de tapas en España, donde pides una cerveza y varios platos para compartir con amigos o compañeros de trabajo.
Hoy en día puedes encontrarlas prácticamente en cada barrio de Japón, desde locales pequeños y económicos hasta izakayas más modernas o de lujo. Lo que todas tienen en común es la atmósfera relajada, la variedad de bebidas —cerveza, sake, shochu o refrescos— y un menú pensado para acompañar la charla: brochetas de yakitori, sashimi, karaage, onigiri, encurtidos y mucho más. Además, cumplen un papel social clave: para muchos japoneses, ir a una izakaya después del trabajo es la excusa perfecta para desconectar, reírse con los compañeros y reforzar lazos fuera de la oficina.
Etimología e historia detrás de las izakayas
El término izakaya (居酒屋) proviene de dos palabras japonesas: i (居), que significa “estar” o “permanecer”, y sakaya (酒屋), que era la tienda donde se vendía sake. Es decir, literalmente una “tienda de sake donde quedarse a beber”.
Aunque existen registros de tabernas en Japón desde el siglo VIII, las izakayas tal como las conocemos hoy surgieron en el periodo Edo (1603–1868). En aquella época, las tiendas que vendían alcohol empezaron a permitir que los clientes lo bebieran allí mismo. Al principio apenas ofrecían un espacio sencillo, muchas veces sin sillas, pero poco a poco añadieron pequeños platos para acompañar la bebida, conocidos como sakana u otsumami.
Con la apertura de Japón al exterior durante la era Meiji (1868–1912), la cerveza se incorporó al menú y las izakayas comenzaron a ganar popularidad como punto de encuentro para la gente común. Desde entonces han evolucionado hasta convertirse en una institución de la vida social japonesa.
Características de las izakayas
Aunque cada local tiene su propio estilo, hay una serie de rasgos comunes que las definen y las hacen inconfundibles.

El ambiente de las izakayas
Al acercarte a una izakaya, lo primero que suele llamar la atención son los farolillos rojos (akachōchin) en la entrada y la cortina noren que cubre la puerta. Nada más entrar, los camareros reciben a los clientes con un alegre “irasshaimase!” (“¡bienvenido!”), dando comienzo a la experiencia.
Dentro, los espacios suelen ser reducidos, con mesas de madera, barras estrechas y taburetes donde se mezclan grupos de amigos, trabajadores aún con corbata y viajeros curiosos. No importa si el local es moderno o tradicional, en todos reina la misma energía: risas, brindis y el aroma de la comida recién hecha. Es un ambiente informal donde nadie tiene prisa y donde el objetivo es disfrutar, compartir y relajarse.
Comida para compartir
La experiencia en una izakaya gira en torno a pedir varios platos pequeños para compartir. Entre los favoritos están el yakitori (brochetas de pollo a la brasa), el karaage (pollo frito crujiente), el sashimi, los onigiri (bolitas de arroz) y los clásicos edamame para picar. Los platos están siempre pensados para acompañar las bebidas y probar un poco de todo.
Variedad de bebidas
Una izakaya no sería lo mismo sin su carta de bebidas. La más popular es la cerveza japonesa bien fría, pero también se sirven diferentes tipos de sake (frío o caliente), shochu (licor destilado de patata o arroz, a menudo en cócteles llamados chu-hi), umeshu (licor de ciruela) y refrescos.
Precio y accesibilidad
Una de las razones por las que las izakayas son tan queridas en Japón es porque resultan asequibles para casi todos los bolsillos. Se puede disfrutar de una cena completa con bebida por un precio razonable, normalmente entre 2.000 y 4.000 yenes por persona, aunque los locales más sofisticados pueden ser más caros. Esta accesibilidad hace que se hayan convertido en un punto de encuentro habitual.
Tipos de tabernas japonesas que puedes encontrar
Aunque solemos hablar de izakayas como si fueran todas iguales, lo cierto es que en Japón existe una gran variedad de estilos. Desde locales muy tradicionales y pequeños hasta grandes cadenas.
Izakayas tradicionales

Son las más auténticas y evocan la esencia de la taberna japonesa clásica: espacios reducidos, menús escritos a mano y un ambiente cálido y ruidoso donde predominan los sabores de siempre. Dentro de esta categoría podemos encontrar algunos tipos muy característicos:
Akachōchin
El nombre significa literalmente “farolillo rojo” y hace referencia a la lámpara de papel que suele colgar a la entrada. Estas izakayas son locales pequeños, muy populares entre trabajadores después del trabajo, con precios económicos y una carta sencilla de platos y bebidas tradicionales.
Oden-ya
Especializadas en oden, un guiso japonés a base de caldo dashi donde se cocinan ingredientes como huevo, rábano daikon, tofu o konjac. Son ideales en los meses fríos, ya que el plato se sirve caliente, perfecto para acompañar con sake o cerveza.
Robatayaki
En este tipo de izakaya la estrella es la parrilla robata, donde los alimentos —pescado, marisco y verduras— se cocinan a la brasa frente a los clientes. La comida se sirve directamente desde la parrilla a la mesa con grandes palas de madera, lo que la convierte en una experiencia muy visual.
Yakitori-ya
Estas izakayas se especializan en yakitori, las famosas brochetas de pollo asado. El menú suele incluir distintas partes (pechuga, muslo, piel, alitas…) preparadas a la brasa y aderezadas con salsa tare o sal. Son locales muy populares para acompañar con cerveza fría.
Izakayas modernas y grandes cadenas

Imagen: “Watami Japanese Casual Dining” por rom, CC BY-NC-SA 2.0
Además de las versiones más tradicionales, en Japón abundan las izakayas modernas, gestionadas por grandes cadenas como Torikizoku o Watami. Estos locales suelen ser más amplios, con menús muy variados que incluyen platos japoneses e incluso fusiones internacionales.
Una de sus grandes ventajas para los viajeros es la facilidad a la hora de pedir: en muchas de estas cadenas encontrarás tablets en cada mesa desde donde puedes hacer los pedidos directamente. Lo mejor es que suelen incluir una opción de menú en inglés, lo que facilita mucho la experiencia. Esto convierte a las grandes cadenas en una alternativa práctica y cómoda para turistas que quieren disfrutar de una izakaya sin preocuparse por la barrera del idioma.
Además, es común que ofrezcan promociones como barra libre de bebidas (nomihodai) o menús cerrados para grupos, lo que las hace especialmente populares entre quienes buscan cenar bien sin gastar demasiado.
Cómo se come en una izakaya: etiqueta y costumbres
Entrar en una izakaya no es como entrar en un restaurante convencional. Aquí la clave está en relajarse y dejarse llevar por el ambiente. Aun así, hay algunas costumbres que conviene conocer para disfrutar la experiencia como un local.
- Elige bien la hora: Las izakayas abren al atardecer, normalmente a partir de las 17:00. Entre las 18:00 y las 20:00 suelen llenarse de trabajadores que acaban de salir de la oficina (los míticos salaryman). Si quieres vivir el ambiente más auténtico, esa es la mejor hora.
- Limpia tus manos: Lo primero que suele pasar al sentarte es que te entreguen un oshibori, una toallita húmeda para limpiarte las manos.
- No te sorprendas con el aperitivo: Casi siempre te servirán un pequeño aperitivo llamado otoshi: no es gratuito, funciona como nuestro cubierto en España y se añadirá a la cuenta.
- Pide poco a poco: Lo normal es pedir una primera ronda sencilla (edamame, encurtidos, unas brochetas de yakitori…) y, conforme avanza la velada, ir añadiendo más. No hay prisa: lo importante es que la comida acompañe la bebida y la conversación.
- Usa tu platito: La comida se comparte entre todos los comensales, y cada uno se sirve en su pequeño plato individual, llamado torizara.
- La cuenta se paga al final en caja: Normalmente no se paga en la mesa. Al terminar, lleva el recibo (que suele estar en una bandejita) a la caja cerca de la salida. Y recuerda: en Japón no se deja propina.
Otra curiosidad es que en muchas izakayas, especialmente en las más tradicionales, los menús están escritos en tablones de madera o papeles pegados en la pared. Y para muestra una imagen. Estos carteles con el menú dibujado a mano nos cautivaron a primera vista, ¡no hay más que verlos! (en las recomendaciones de Kioto, te desvelamos cuál es esta izakaya).
Tabehodai y nomihodai : comer y beber todo lo que quieras
Como desvelamos unas líneas atrás, en muchas izakayas modernas y cadenas encontrarás una opción muy popular: el tabehodai y el nomihodai.
- Tabehodai (食べ放題) significa literalmente “comer todo lo que quieras”. Durante un tiempo limitado —normalmente unas dos horas— puedes pedir todos los platos que desees por un precio fijo.
- Nomihodai (飲み放題) es la versión para bebidas: cerveza, sake, shochu, cócteles y refrescos ilimitados durante el mismo tiempo.
Estas fórmulas son perfectas para probar de todo sin preocuparse por la cuenta final. Eso sí, hay que tener en cuenta que el tiempo es limitado y que las bebidas suelen servirse una a una, no todas de golpe.
Qué puedes comer y beber en las izakayas
Si algo caracteriza a las izakayas es que nunca sabes exactamente qué vas a encontrar en la carta: cada local tiene sus especialidades, platos de temporada o recetas propias. Pero hay una serie de clásicos que aparecen en casi todas y que definen lo que significa comer en una taberna japonesa.
Platos más típicos de las izakayas
La comida en una izakaya está pensada para compartir y acompañar la bebida, por eso abundan los platos sencillos, fáciles de comer en grupo y por qué no decirlo… ¡muy salados! Esto hace que disfrutes más de la bebida y, por supuesto, que consumas más. Algunos de los más habituales son:
- Edamame: vainas de soja hervidas con sal, el aperitivo que nunca falta.
- Yakitori: brochetas de pollo a la brasa, con distintas partes (muslo, alitas, piel…) sazonadas con sal o salsa tare.
- Karaage: pollo marinado y frito, crujiente por fuera y jugoso por dentro.
- Sashimi: láminas de pescado crudo, fresquísimas y servidas con salsa de soja y wasabi.
- Tempura: verduras o mariscos rebozados y fritos, ligeros y muy crujientes.
- Tamagoyaki: tortilla japonesa, ligeramente dulce, servida en rodajas.
- Korokke: la versión japonesa de la croqueta, hecha a base de patata y a veces rellena de carne o marisco.
- Onigiri: bolas de arroz envueltas en alga nori, a menudo rellenas de salmón o encurtidos.
- Nabe o guisos calientes: perfectos en invierno, con caldo, verduras y carne.
Además, muchas izakayas incorporan especialidades regionales o platos de temporada. No es raro encontrar opciones curiosas como cartílago de pollo (nankotsu), tofu preparado de mil maneras o sashimi de diferentes tipos de carne (como de pollo o incluso de caballo).
Bebidas habituales
Si la comida en una izakaya es variada, las bebidas no se quedan atrás. La más popular es la cerveza japonesa bien fría, que suele llegar en enormes jarras espumosas. Pero hay mucho más para probar:
- Sake (日本酒): el licor tradicional de arroz, servido frío o caliente según la estación.
- Shochu (焼酎): destilado japonés a base de batata, cebada o arroz, que se puede tomar solo o mezclado en cócteles llamados chu-hai.
- Highball (ハイボール): whisky japonés mezclado con soda, una de las bebidas más de moda en los últimos años.
- Umeshu (梅酒): licor dulce de ciruela, muy fácil de beber.
- Refrescos y tés: opciones sin alcohol para quienes lo prefieren.
En algunas izakayas incluso puedes probar bebidas locales, como el awamori de Okinawa. Lo mejor es ir sin prisa, pedir poco a poco y probar distintos sabores.
¿Dónde cenar? Lugares de izakayas recomendados
Izakayas en Tokio
La capital es un paraíso para los amantes de las izakayas, con barrios enteros dedicados a ellas. Algunos lugares imprescindibles son:
- Omoide Yokocho (Shinjuku): un laberinto de callejones diminutos llenos de izakayas tradicionales con apenas unos pocos asientos. Perfecto para vivir el ambiente más auténtico.
- Golden Gai (Shinjuku): conocido por sus bares en miniatura, también encontrarás pequeñas izakayas con mucho carácter.
- Ebisu Yokocho: un mercado cubierto donde varias izakayas comparten espacio. Ideal para probar distintos estilos en una misma noche.
Izakayas en Kioto
En la ciudad de los templos también hay espacio para la vida nocturna y las izakayas son el lugar perfecto tras un día de turismo:
- Pontocho: un callejón junto al río Kamo repleto de tabernas japonesas, desde las más tradicionales hasta otras más modernas.
- Kiyamachi-dori: muy popular entre jóvenes y estudiantes, con izakayas asequibles y animadas.
- Nishiki Market de noche: aunque de día es un mercado gastronómico, en sus alrededores se esconden izakayas donde probar platos locales.
Recomendación de Descubriendo Japón: Kurenai Kamogawa
Una recomendación especial de Descubriendo Japón es la izakaya Kurenai Kamogawa, en Kioto. Se trata de una izakaya regentada por dos hermanos, de carácter acogedor y donde disfrutarás nada más entrar al ver todos los detalles del lugar. Comenzando por los propios carteles dibujados a mano que cuelgan por las paredes (que además de bonitos, te ayudarán mucho a elegir).
En esta izakaya, podrás comer en la barra mientras ves cómo preparan tu comida o bien en una sala privada si lo prefieres. Si vas, no puedes perderte su plato estrella, el dashimaki tamago, la tortilla japonesa.
Izakayas en Osaka
Osaka es conocida como la capital gastronómica de Japón y sus izakayas son el mejor lugar para comprobarlo:
- Dotonbori: el barrio más famoso y turístico de Osaka está lleno de izakayas de todos los estilos.
- Shinsekai: aquí encontrarás izakayas muy locales, con especialidades como el kushikatsu (brochetas fritas).
- Umeda: la zona de la estación central está llena de cadenas modernas y grandes izakayas, perfectas para grupos.
Al final, viajar a Japón no es solo ver templos, jardines o rascacielos: también es sentarse en una izakaya, levantar la jarra de cerveza, probar sabores nuevos y sentirse parte de la vida cotidiana. Es en esas tabernas llenas de farolillos, risas y platos compartidos donde se descubre un Japón auténtico y cercano.
En nuestro viaje Japón Esencial hemos querido capturar justamente eso: no solo mostrarte los lugares imprescindibles, sino también llevarte de la mano a una ruta gastronómica con izakayas de especialidades diferentes, para que vivas lo que muchos viajeros nunca llegan a experimentar.






El restaurante de Masa en Kyoto es el típico Izakaya donde los japoneses van a cenar. Verás allí muy pocos extranjeros. La ubicación no es la más conveniente para los turistas pero ir allí valdrá la pena 🙂