El santuario Togakushi, en plenas montañas de Nagano

Bellos edificios sintoístas entre árboles centenarios, un monte perdido en la región de Nakano y una oportunidad sin igual de hacer senderismo al mismo tiempo que conectamos con la espiritualidad japonesa. Hoy nos embarcamos en una nueva experiencia, mostrándoos uno de los días que forman parte del itinerario de nuestro viaje Japón Feudal: el santuario Togakushi, en plenas montañas de Nagano. Enclavado en el parque natural de Joshinetsu Kogen, el santuario sintoísta Togakushi está dividido a su vez en cinco santuarios que se encuentran separados entre sí por kilómetros. Las opciones de realizar el recorrido son variadas e incluyen el autobús, el coche o a pie, para quienes quieran disfrutar de un día de excursionismo.

Togakushi, un importante enclave para la mitología japonesa

La zona de Togakushi, que es el nombre de la montaña donde se encuentra el santuario y que tiene 1.904 metros de altura. Este enclave tiene un lugar especial en la mitología japonesa.

Los hermanos Amaterasu (diosa del sol) y Susanoo (dios del mar) estaban jugando un día cuando Susanoo, que era violento, se enfureció y empezó a destruirlo todo, llegando a matar a una hilandera. Amaterasu se asustó y se encerró en una cueva, dejando al mundo en tinieblas. Para hacerla salir, los dioses arrancaron un sasaki (árbol sagrado donde moran los dioses) y lo plantaron frente a la entrada de la cueva. En él colgaron joyas sagradas y un espejo. La diosa Uzume no Mikoto empezó a bailar y desnudarse perdiendo el control sobre un cubo para llamar la atención de Amaterasu. Finalmente la diosa del sol miró y al reflejarse en el espejo se deslumbró. Otros dioses aprovecharon para sacarla y el mundo recobró la luz. Se dice que cuando Amaterasu abrió la puerta una de las deidades la cogió y la lanzó al mundo de los humanos, cayendo en Togakushi, que significa literalmente “esconderse tras la puerta”.

Leyenda de Amaterasu

Otra leyenda se relaciona estrechamente con esta zona. La historia dice que un monje llamado Gakumon capturó a un demonio de nueve cabezas con cola de dragón y lo encerró tras la roca de una cueva. Más tarde, el demonio fue consagrado a la montaña por los monjes y a cambio, ofreció sus poderes para convertirse en el dios del agua.

Viaja a Japón

Togakushi también es famoso por albergar los inicios de la escuela de ninjutsu Togakure (nombre que adoptó también antiguamente la zona), por lo que quienes sean aficionados a las artes marciales o a la historia de los ninjas van a encontrar aquí algo más que interesante. Esta escuela antigua de ninjutsu tiene su origen hace 900 años, según sus propios documentos. Se cree que sus inicios fueron marcados por refugiados que venían de China, escapando de las guerras en la dinastía Tang. Cho Busho, Yo Gyokko e Ikai son algunos nombres de los jefes guerreros que se establecieron en las montañas de la zona de Iga. Sus conocimientos sobre estrategia militar, saber esotérico y místico del Tíbet y de China pronto se mezclaron con los nativos del lugar. Una de sus máximas filosóficas es “emplear el sable solo para la paz y para la defensa del país, la familia y la naturaleza”.

El santuario Togakushi y sus cinco santuarios

Como hemos dicho anteriormente, el santuario Togakushi está dividido en un total de cinco edificios, pero los más importantes son tres: el santuario inferior o Hokosha, el santuario central o Chusha y el santuario superior de Okusha.

Santuario Hokosha

El primero de ellos, Hokosha, está rodeado de alrededor de trescientos ejemplares de cryptomerias o “sugis” (su nombre en japonés). Este santuario está dedicado a la diosa protectora de la maternidad, la vida académica y la costura. Se accede mediante una escalera de piedra franqueada por árboles centenarios.

Árboles centenarios en el santuario Togakushi

Santuario Chusha

El segundo de los santuarios principales de Togakushi es el que se encuentra en la zona central. Chusha es donde encontramos mayor concentración de puntos de interés y de servicios. En los alrededores tiene frondosos bosques y un árbol que, se dice, tiene más de ochocientos años de antigüedad. El santuario Chusha está dedicado a la deidad de la sabiduría y tiene una preciosa cascada.

Santuario Okusha

Por último, encontramos el santuario Okusha, en lo más alto de la montaña. Está dedicado al dios de las tres rocas maravillosas. A él accedemos a través de un largo camino de piedra que ofrece una de esas imágenes que quedan para siempre en la retina de quienes viajan a Japón. Destaca en ese recorrido la puerta Zuishin-mon. Al lado del santuario Okusha encontramos el santuario Kuzuryu.

Togakushi Minzoku-kan, para disfrutar de la historia ninja

Además de visitar el hermoso santuario de Togakushi, hay otros puntos de interés en la zona. Uno de ellos se encuentra en la zona central, en Chusha y se trata de Togakushi Minzoku-kan. Es un conjunto de edificios que avala la presencia de la antigua escuela de ninjas. Quienes quieran conocer más pueden ver el museo con fotos, atuendos y armas.

En Chusha también encontraremos restaurantes, principalmente de fideos, que son famosos en la zona. Y es que esta región es conocida por sus Togakushi-soba, fideos de trigo sarraceno.

Si te ha gustado la historia del santuario Togakushi, por favor, no dudes en dejarnos tu opinión en las estrellitas que encontrarás más abajo. ¡Gracias!

Sobre Helena

Helena
Con la idea fija de vivir miles de aventuras y experiencias he visitado ya un buen número de países y realizado distintos proyectos. Mi mejor arma es la creatividad y la vuelco en todo aquello que hago. Ahora, transmitiendo en Descubriendo Japón toda la magia que este país ofrece al visitante. Practico yoga, adoro la literatura y los animales

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