Yakushima, la isla mística de la princesa Mononoke

Abrazar cedros de cinco mil años de antigüedad, recorrer senderos en completa conexión con la naturaleza, darse un relajante baño en un onsen en las rocas con vistas al mar o contemplar como desovan las tortugas en la playa son sólo algunas de las maravillas que se pueden vivir en la isla de Yakushima. Un lugar cuyo encanto no ha pasado desapercibido y fue plasmado en la famosa película de Miyazaki La princesa Mononoke. Una isla en la que el medio natural es el absoluto protagonista y que hará las delicias no sólo de quienes busquen aventura, sino también de simples amantes de la naturaleza, que quieren recrear su vista con la que los propios japoneses sienten como una isla mística.

Bosques de Yakushima- CC sunoochi
Bosques de Yakushima- CC sunoochi

Yakushima es una de las islas del conjunto llamado Ōsumi-shotō, a unos cien kilómetros al sur de Kyushu. Este conjunto, a su vez, pertenece a las Nansei-shotō, las islas sudoccidentales de Japón, un paraíso para buceadores. La mitad norte pertenece administrativamente a la prefectura de Kagoshima. De hecho, se llega en ferry desde esta ciudad.

Los yaku-sagi, los cedros milenarios de Yakushima

Yakushima es uno de los destinos turísticos más destacados de todo el país, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1993 (fue el primero que obtuvo Japón). Aunque su encanto reside en el maravilloso conjunto de experiencias naturales que ofrece, destacan especialmente sus antiguos bosques. Más del 75% del suelo está sembrado de montañas repletas de cedros, algunos de los cuales datan de hace miles de años y reciben el nombre de yaku-sugi. Estos antiguos bosques fueron inmortalizados en la película La princesa Mononoke.

La princesa Mononoke

El lugar es ideal para amantes de la naturaleza, que encontrarán en la isla rutas de diferentes niveles. La excursión más antigua es la salida de un día a la cima de 1.935 metros de Miyanoura-dake, que es el punto más alto del Japón meridional. Por otro lado, la ruta más popular es la que lleva a Jōmon-sugi, un inmenso yaku-sagi que se calcula que tiene al menos 5.000 años de vida.

Jhomonsugi
Jōmon-sugi

Yakushima-CC Takeshi Kuboki

Si se desea, se puede hacer noche en diferentes travesías. La mayoría de los senderos disponen de cabañas con instalaciones básicas en las que se puede hacer noche. Para disfrutar de esta experiencia recomendamos comprar el mapa topográfico local e informarse perfectamente de la situación de las cabañas, así como de las rutas. Como medida de seguridad adicional, siempre se puede informar al alojamiento en el que estemos de nuestros itinerarios.

Cedros centenarios en Yakushima

También existe la opción de visitar Yaku-sagi Land, un parque en el que se pueden realizar caminatas por pasarelas de madera y excursiones al interior de su bosque de cedros milenarios, incluido su Jamon-sugi de 2.600 años. Además, por la carretera que lleva a la entrada del parque se pueden ver yakuzaru, la especie autóctona de monos.

Monos en Yakushima-CC Matthias Mueller
Monos en Yakushima-CC Matthias Mueller

La isla mística con onsens en plena naturaleza

Yakushima es famosa no sólo por sus espectaculares bosques, sino también por ser considerada por los japoneses como una isla mística. Ello se debe a los antiguos kanji con los que se escribe, que literalmente significa “isla medicinal”. Y es que sus plantas autóctonas son ampliamente utilizadas en herboristería por sus beneficios para la salud. Destaca especialmente el gajutsu, una especie de jengibre local.

Otra de las formas de las que se puede disfrutar del misticismo de la isla de Yakushima es sumergirse en sus aguas termales, es decir, en sus onsens. Los hay rurales y también en la costa. Cuando la marea está baja es un buen momento para disfrutar de un relajante baño admirando las impresionantes vistas. Esto se puede hacer en Hirauchi Kaichu Onsen, que tiene baños mixtos al aire libre en rocas junto al mar; en Yudomari Onsen y en Onoaida Onsen (este último separado por sexos).

En Yakushima las llanuras de mangles rodean las costas, zona en la que se disfruta de un clima subtropical (aunque las cimas más altas se cubren de nieve en invierno). En Nagata Inaka-hama (costa noroeste de la isla) encontramos un bello tramo de arena dorada donde acuden a desovar las tortugas entre mayo y julio. En la cercana población de Nagata, además, se puede visitar Umigame-kan, con exposiciones sobre tortugas.

Tortugas en Yakushima- CC Kei Muratagawa

Además, en la costa oeste se encuentra la cascada más alta de Yakushima, Ōko-no-taki, de 88 metros de altura.

¿Te gustaría saber más sobre las islas que hay alrededor de Yakushima? Déjanos un comentario y seguiremos informando de esta impresionante zona de Japón.

También puedes leer los post que hicimos sobre las islas de Okinawa.

Imagen principal de Matthias Mueller

Viajes a Japón

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Sobre Helena

Helena
Con la idea fija de vivir miles de aventuras y experiencias he visitado ya un buen número de países y realizado distintos proyectos. Mi mejor arma es la creatividad y la vuelco en todo aquello que hago. Ahora, transmitiendo en Descubriendo Japón toda la magia que este país ofrece al visitante. Practico yoga, adoro la literatura y los animales

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