Arashiyama: no sólo impresionantes bosques de bambú

Al pie de las montañas occidentales de Kioto se encuentra el distrito de Arashiyama, un lugar famoso por sus impresionantes bosques de bambú, pero que tiene también algunos templos que nos dejan con la emoción en un puño, así como preciosas calles y comercios tradicionales. Se trata de una excursión de un día que puede plantearse perfectamente desde Kioto. De hecho, es una de las propuestas que hacemos en nuestros viajes a Japón para el día libre que pasamos en esta zona. Por ello, no podemos dejar de recomendaros acudir a este enclave apartado de todo, en plena naturaleza, donde se disfruta de otro ambiente. Sin embargo, debido a su gran encanto, no vamos a poder evitar encontrarnos allí con muchas otras personas que han tenido la misma idea. Desde Descubriendo Japón os damos algunas claves para disfrutar de la belleza de Arashiyama esquivando, en parte, las grandes aglomeraciones de gente. Así, encontrarás ese momento de paz en los templos budistas de las montañas de Kioto.

Los bosques de bambú de Arashiyama

Aunque no sea lo único que ofrece Arashiyama, es uno de sus grandes atractivos. Much@s turistas se acercan al lugar para capturar en su retina la imagen de las cañas de bambú alzándose hacia el cielo. Atravesando la puerta norte del templo Tenryū-ji, encontraremos el principal de ellos. El camino está previamente marcado y se puede recorrer fácilmente en poco tiempo, pero sin duda lo ideal, ya que nos encontramos en este lugar, es aprovechar para recrearnos con las preciosas vistas. Este es uno de los lugares más famosos de Kioto y una de las imágenes más representativas de este destino nipón.

Pero, además, los bosques de bambú se configuran como el contexto natural de los principales lugares de interés que encontramos en Arashiyama, por lo que la imagen de las cañas al viento nos acompañará durante la excursión.

Tenryū-ji o el dragón celestial y otros templos de Arashiyama

El templo de Tenryū-ji es uno de los puntos que hay que visitar cuando estamos en Arashiyama. Se trata del templo más importante de la escuela zen Rinzai. Construido en el año 1339, su existencia se debe a que un sacerdote soñó con un dragón que surgía de un río cercano y se interpretó que el espíritu del emperador Go-Daigo estaba inquieto; por lo que había que apaciguarlo mediante el levantamiento de un templo. El lugar que ocupa era donde se encontraba la casa de campo del emperador. Los edificios actuales son del año 1900 y destaca notablemente el jardín zen del siglo XIV, en cuyo estanque juegan los reflejos de los árboles y las rocas, proporcionando un espectáculo formidable.

Otro templo que interesa visitar es el Jōjakkōji, ubicado en una pequeña elevación a la que se llega tras subir unos escalones de piedra. Es especialmente famoso por las hojas de sus árboles y por la pagoda Tahoto. Desde aquí se disfruta de unas buenas vistas de Kioto.

El Takiguchi-dera es también un punto a señalar en el mapa, que no debemos dejar de visitar en nuestra excursión a Arashiyama. Takiguchi Nyūdō, un noble del periodo Heian, fue quien construyó este templo, tras hacerse sacerdote al no aprobar su padre que se casase con su amada.

Los templos budistas de Arashiyama menos transitados

Para disfrutar de momentos de quietud y espiritualidad, os recomendamos visitar dos templos que se encuentran en lo alto de la colina. El primero que nos encontramos es Adashino Nenbutsu-ji, cuyo acceso se haya flanqueado por hermosas cañas de bambú. Allí nos encontraremos con una bella estampa: miles de estatuas de piedra de buda, que representan a los fallecidos de la región en el periodo Heian y el periodo Edo. En aquel momento, eran llevados allí y se dejaban sin ataúd ni tumba. Los budas eran los encargados de velar por sus almas.

Adashino Nenbutsu-ji- Arashiyama

Muy cerca se encuentra también el pequeño templo Otagi Nenbutsu-ji, fundado por primera vez en el siglo VIII por la emperatriz Shōtoku o Kōken, en otro emplazamiento. Se encuentra en Arashiyama desde 1922 y es conocido por sus cientos de imágenes de buda, que tienen la particularidad de reflejar emociones más humorísticas que las que habitualmente podemos encontrar en otros lugares.

Otagi Nenbutsu-ji

Tanto uno como otro son templos más apartados, por lo que es más difícil coincidir allí con la gran cantidad de gente que va a visitar Arashiyama y se queda en los templos más cercanos a la estación.

Por último, señalar que las calles tradicionales de toda esta zona son una auténtica delicia y merece la pena dedicar un tiempo a recorrerlas y sorprendernos con la artesanía local; así como de los comercios típicos japoneses.

¿Te gustaría visitar Arashiyama? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

Fotos: Descubriendo Japón

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Sobre Helena

Helena
Con la idea fija de vivir miles de aventuras y experiencias he visitado ya un buen número de países y realizado distintos proyectos. Mi mejor arma es la creatividad y la vuelco en todo aquello que hago. Ahora, transmitiendo en Descubriendo Japón toda la magia que este país ofrece al visitante. Practico yoga, adoro la literatura y los animales

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