Asakusa, el templo Sensō-ji y las reminiscencias del periodo Edo

Uno de los deseos más comunes en quienes se deciden a realizar un viaje por Japón es el de sumergirse en los aspectos más tradicionales de su cultura. Y para ello, uno de los mejores lugares es el distrito de Tokio Asakusa. Con una agitada vida en torno al entretenimiento, este barrio está plagado de reminiscencias del periodo Edo y tiene como eje central el precioso templo budista Sensō-ji (más conocido como Asakusa Kannon-do) y la calle comercial que lleva a él, Nakamise-dōri. Una visita que no puede pasarse por alto bajo ningún concepto cuando estamos en la capital japonesa, que además del ambiente urbano tiene también mucha tradición que ofrecernos.

Asakusa, recuerdos de la antiguedad

El distrito de Asakusa fue considerado durante mucho tiempo el corazón de la antigua Shitamachi, una de las dos zonas históricas de Tokio, la que agrupaba las zonas más populares al este del Río Sumida (la otra es Yamanote). Durante el periodo Edo, Asakusa era una parada a medio camino entre la ciudad y el distrito de placer Yoshiwara, lo cual acabó convirtiéndola también en un punto neurálgico del entretenimiento del periodo Edo. De hecho, se convirtió en el centro del kabuki japonés.

Con el inicio de la restauración Meiji y la apertura de Japón al mundo, Asakusa se convirtió en uno de los lugares más aperturistas y dinámicos al cambio. Prueba de ello es que fue aquí donde se abrieron los primeros cines y teatros de variedades y donde se representó por primera vez una ópera occidental ante un público japonés. También fue en Asakusa donde apareció por primera vez en Japón el striptease.

Recorrido por la calle Nakamise-dōri

Conforme vemos el templo al fondo de la calle Nakamise-dōri, ya sabemos que nos encontramos en un lugar especial. Entramos por Kaminarimon, la Puerta del Trueno, primer acceso al recinto del templo y nos encontramos en pleno apogeo de los puestos de artesanía y productos típicos, que se arremolinan alrededor de esta encantadora calle, configurándose como un lugar más que oportuno para adquirir algunos regalos o comprar un kimono tradicional. Realmente merece la pena dedicar algo de tiempo a realizar este pequeño recorrido y conocer las bellezas que son capaces de crear l@s japones@s.

Nakamise-dori

Además, la calle se encuentra enclavada en un lugar de mucho movimiento, en cuyos alrededores podemos ver otros comercios y muchísimos japoneses realizando sus compras del día a día. Hay que tener en cuenta, además, que Asakusa es una zona especialmente conocida por la gran variedad de fuentes de entretenimiento que posee. Desde restaurantes de distintos tipos hasta teatros y cines.

Visita al templo budista Sensō-ji

Tras atravesar toda la calle Nakamise-dōri, nos encontramos con el edificio principal del templo Sensō-ji o Asakusa Kannon, dedicado a Kannon, el bodhisattva de la compasión. Cuenta la leyenda que en el siglo VII tres pescadores encontraron en sus redes una pequeña estatua de Kannon, de cinco centímetros de altura. Tras dejarla en el río Sumida, la imagen volvía una y otra vez a ellos, por lo que decidieron pedir la construcción de un templo, el Sensō-ji, el que ahora es el templo más antiguo de Tokio. Aunque la construcción actual es una reconstrucción que data de 1950, ya que Asakusa se vio terriblemente afectada por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

No hay que perder de vista (aunque realmente sería imposible), la pagoda de cinco alturas que encontramos nada más entrar en el recinto. A la derecha, encontramos también el santuario sintoísta Sanja Jama.

La visita a Asakusa y a su templo budista Sensō-ji es uno de los imprescindibles cuando nos encontramos recorriendo los puntos principales de Tokio, además de una ventana al mundo antiguo de Japón que tanto nos fascina. ¿Te animas a conocerlo?

Si te ha gustado esta entrada, te agradecemos que dejes tu opinión pulsando las estrellitas que aparecen más abajo a la derecha. ¡Gracias!

Asakusa, el templo Sensō-ji y las reminiscencias del periodo Edo
5 (100%) 8 votes

Sobre Helena

Helena
Con la idea fija de vivir miles de aventuras y experiencias he visitado ya un buen número de países y realizado distintos proyectos. Mi mejor arma es la creatividad y la vuelco en todo aquello que hago. Ahora, transmitiendo en Descubriendo Japón toda la magia que este país ofrece al visitante. Practico yoga, adoro la literatura y los animales

Ver también

El Paseo del Filósofo de Kyoto o Tetsugaku no michi

La primavera es una de las mejores épocas para viajar a Japón y disfrutar del …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.