Ishigaki e Iriomote: el fin del mundo o las últimas islas de Okinawa

Hemos hablado ya en nuestra serie de posts sobre Okinawa del paraíso de Zamami y de la ecléctica Naha; dos de los lugares más fácilmente accesibles de esta maravillosa zona de islas (y destinos de nuestro viaje Japón Salvaje); pero hoy vamos a irnos un poco más lejos: a Ishigaki e Iriomote. La experiencia nos devolverá la sensación de estar en un territorio poco conocido por los occidentales, allí donde apenas los extranjeros se acercan. Esos sitios que nos ayudan a acercarnos a la parte más ignota y transitada del Japón de Okinawa, tan diferente del Japón que percibimos en otras partes del país.

Ambas islas, Ishigaki e Iriomote, pertenecen al conjunto de Yaeyama-Shotō, siendo las dos principales. Además, hay otras diecisiete islas más pequeñas y a mayor distancia. El conjunto se encuentra cerca del Trópico de Cáncer y son especialmente famosas por sus maravillosos parajes para el buceo, así como por sus impresionantes playas y sus frondosos paisajes.

Ishigaki: playas de arena blanca y buena gastronomía

Ishigaki es la isla más poblada y urbanizada del conjunto, además del mayor centro de transportes. Pero además de su interés desde el punto de vista logístico, ofrece una bella colección de playas de arena para el disfrute de l@s descubridor@s. Entre ellas, son famosas la Playa de Yonehara, la de Kabira-wan y la de Sukuji, pero además hay muchos kilómetros de playas sin nombre que merece la pena recorrer.

Ishigaki

Ishigaki es también famosa como lugar para practicar submarinismo. El mar que la circunda es muy conocido por sus grandes bancos de rayas. Además, frente a la playa de Yonehara se puede disfrutar también de bellos arrecifes. Otro punto de interés para realizar submarinismo en Ishigaki es el Cabo de Hirakubo.

Por otro lado, la ciudad de Ishigaki es también un lugar que merece la pena recorrer. Fácilmente abarcable a pie, su actividad se centra en dos galerías comerciales, donde se pueden adquirir productos típicos de la zona. Para quienes tengan en el estómago su punto de conquista, la gastronomía de Ishigaki y la gran variedad de bares y restaurantes que contiene la ciudad, será un paraíso donde dar rienda suelta a su apetito.

Iriomote o el amazonas japonés

Muy pocos extranjeros son los que llegan hasta la bella isla de Iriomote, un paraje que es prácticamente la última frontera antes de Taiwan. Suele ser excursión de un día desde Ishigaki, pero es una tierra exuberante donde pasar mucho más tiempo. Quienes amen la naturaleza encontrarán en Iriomote un pequeño paraíso donde disfrutar de un paraje impresionante. Más del 90% de la isla lo ocupan sus frondosas junglas y bosques de mangles, poblados de fauna exótica. Hay muchos servicios de actividades al aire libre, incluidas las excursiones en kayak por alguno de los varios ríos pantanosos que surcan las islas, más propios del Amazonas. La mayor atracción son los paseos en barca por Urauchi-gawa. Los circuitos incluyen una parada en las cascadas de Mariyudō-no-taki y Kampire-no-taki.

Iriomote

En cuanto a las playas de Iriomote, destaca especialmente Hoshiuna-no-hama, literalmente “playa de arena estrellada”, que mezclado con la arena tiene diminutos exoesqueletos de pequeñas criaturas marinas. Un lugar único que merece la pena paladear, también tomando algo en el pequeño local de comidas que encontramos allí. Para quienes busquen una playa para nadar es más recomendable Tsuki-ga-hama o Playa de la Luna; si quieres disfrutar de una playa tropical, Ida-no-hama es tu lugar ideal.

Playa estrellada Iriomote

Ishigaki e Iriomote no aparecen en los itinerarios más turísticos, sino que son destinos más bien a la medida de l@s intrépid@s que buscan alejarse de las masas y profundizar en las zonas menos conocidas de Okinawa. Sin duda, más que recomendable.

Puesta de sol en Iriomote

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Sobre Helena

Helena
Con la idea fija de vivir miles de aventuras y experiencias he visitado ya un buen número de países y realizado distintos proyectos. Mi mejor arma es la creatividad y la vuelco en todo aquello que hago. Ahora, transmitiendo en Descubriendo Japón toda la magia que este país ofrece al visitante. Practico yoga, adoro la literatura y los animales

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Un comentario

  1. Hola, me encanta el blog y gracias por toda la información que compartes!
    Estoy organizando mi viaje a Japón en abril. Dispondremos de 19 días y estábamos pensando dedicarle 15 a la ruta más típica y 4 de escapada a Iriomote. Somos amantes de la naturaleza y del buceo y nos atrae la idea de tener un contacto genuino con la gente local y el entorno fuera de los recorridos masificados… pero no nos queda claro si el esfuerzo para llegar hasta allí justifica la experiencia. No tenemos intención de visitar Okinawa en general, solamente Iriomote y a lo mejor algo de Ishigaki. Crees que vale la pena el desvío o invertirías esos 4 días en complementar algo más del recorrido habitual?

    MIL GRACIAS

    Laura

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