El budismo japonés: el vehículo para una civilización superior

Después de hablar del corazón de la religión en Japón y del sintoísmo, en esta entrada profundizamos en el budismo japonés, una religión impregnada del contacto durante siglos con pueblos asiáticos de ricas tradiciones culturales que entró en Japón desde la India, vía China; y que caló hondo en las vidas espirituales de los habitantes del país del sol naciente.

La llegada del budismo a Japón

El budismo es muy diferente del sintoísmo: al igual que otras religiones como el cristianismo, cuenta con un fundador, escrituras llamadas sutras, un código moral y ritual, jerarquías y múltiples interpretaciones institucionalizadas. Además, a lo largo de su historia de 2.500 años se ha visto asociado al poder político. Esta nueva religión llega a Japón en el siglo VI desde China y tiene una misión similar a la que adoptó el cristianismo en Europa con las naciones no romanizadas como vehículo civilizador. Recordemos que la relación con China es entonces de dependencia cultural, ya que se consideraba como la cuna del saber en Extremo Oriente. De esta manera, el budismo tuvo el atractivo de asociarse con la cualidad esencial de una civilización superior, algo que Japón ansiaba.

Las Cuatro Nobles Verdades

Cuando el budismo entra en Japón, esta es una religión que acumula ya más de mil años de antigüedad. Su origen se ubica en el norte de la India con las enseñanzas de Gautama (563-483 a.C.), considerado el Buda histórico. Buda promulgó lo que se llamó las Cuatro Nobles Verdades:

  1. El mundo es un lugar de sufrimiento
  2. El sufrimiento tiene una causa
  3. Esta causa son los deseos terrenales y el afán de poseer
  4. La única forma de librarse del sufrimiento y alcanzar la iluminación es a través de la Vía  Óctuple (opinión, intención, palabra, acción, vida, tarea, atención y concentración correctas).

Además, la doctrina del karma enseñaba que los actos realizados en existencias anteriores predestinaban a la persona a una cadena de reencarnaciones.

El budismo Mahayana y las diferencias del budismo japonés

Estos principios se acrecentarán cinco siglos después de la muerte de Buda con la llegada del budismo Mahayana, la variedad de esta religión extendida en Asia oriental y, por tanto, en Japón. Sus seguidores creen que cualquier persona puede llegar a la iluminación si realiza el camino óctuple, creen en la naturaleza trascendente del Buda histórico y dan cuerpo a la figura del bodisatva o “ser aspirante a la budeidad” que es la persona que habiendo conseguido la iluminación decide posponer su entrada en ella por amor compasivo hacia los demás.

bodisatva

Los bodisatva son una de las figuras que distingue el budismo japonés del de otras partes de Asia y es importante para la devoción popular. Además, se representará de forma importante en el arte japonés durante los siglos futuros.

Algunos de los rasgos que distinguen el budismo japonés del que se practicaba en el resto de Asia son la insistencia en una moral práctica, una ética orientada a las relaciones humanas y la veneración de los ancestros. Además, responden al mensaje de Buda de forma más intuitiva y emocional que racionalista; así como profesa tolerancia hacia otros credos religiosos y muestra disposición para sintetizarse con creencias sintoístas y prácticas chamanísticas anteriores.

El karma, la reencarnación y el nirvana

Algunos conceptos fundamentales del budismo han calado muy hondo en el alma de los japoneses. El primero de ellos es el karma, la idea de que los pensamientos, palabras y actos de cada persona se acumulan gradualmente en la vida, tanto si han sido hacia el bien o hacia el mal. Las semillas de este karma se acumulan en una capa del subconsciente, considerada como el sujeto que atraviesa los estados de vida y muerte a través de la reencarnación. El karma, pues, se manifiesta en un ciclo interminable de nacimientos y muertes, que sólo puede liberarse entrando en el nirvana, lo cual se consigue mediante la práctica budista. Y el nirvana se entiende como la entrada en otro modo de ser.

El budismo zen y el “aquí y ahora”

Zen significa literalmente “meditación” y su escuela budista llegó a Japón en el siglo XIII, también vía China, en una centuria cuyos protagonistas eran los grandes reformadores budistas. Sus características principales son la simplicidad, el desdén absoluto por lo que no es el “aquí y ahora” y la persecución de la iluminación personal.

Por un lado, su mensaje conquistaba a algunos samuráis del momento, aunque también, y mucho más, a las mentes cultas y a las élites dirigentes que veían una forma de elevar la vida cultural de la nueva capital Kamakura.

¿Qué te ha parecido la asunción del budismo por parte de los japoneses como religión para sintetizar con el sintoísmo? Gracias a esta información, cuando decidas viajar a Japón disfrutarás y comprenderás mucho mejor las visitas a templos y santuarios. Una experiencia que guardarás para siempre.

Imagen principal: Bryan…; imagen en el texto: Descubriendo Japón

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Sobre Helena

Helena
Con la idea fija de vivir miles de aventuras y experiencias he visitado ya un buen número de países y realizado distintos proyectos. Mi mejor arma es la creatividad y la vuelco en todo aquello que hago. Ahora, transmitiendo en Descubriendo Japón toda la magia que este país ofrece al visitante. Practico yoga, adoro la literatura y los animales

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